lunes, 23 de agosto de 2010

PERSONAJES DEL ANTIGUO EGIPTO


AHMES-NEFERTARI. Reina, esposa del rey Ahmosis y madre de Amenofis I, al que sobrevivió. Fue la primera reina en llevar el título de "Esposa Divina", honor que parece que asumió con cierto vigor. Vivió hasta el reinado de Tutmosis I. Su nombre aparece inscrito en numerosos objetos de culto, que seguían utilizándose un siglo después de su muerte. Se han encontrado monumentos y objetos con su nombre desde el Sinaí hasta Tebas. Estaba considerada como la madre de la XVIII dinastía, y fue venerada (al igual que su hijo) como protectora de la necrópolis tebana a partir del reinado de Amenofis III y a lo largo de las dinastías XIX y XX. Se explican así sus frecuentes representaciones en estatuas o pinturas murales, con su hijo o con otros familiares. Una de sus particularidades iconográficas es que aparece a menudo con una piel de color negro, probablemente como símbolo de fertilidad. Viste una larga túnica muy ajustada y lleva una peluca tripartita con uraeus, o a veces un tocado con piel de buitre coronado por dos largas plumas. Desde entonces se convirtió en el atuendo característico de la "Esposa Divina". En la orilla oeste de Tebas hay un edificio que al parecer se utilizó para el culto de la reina y de su hijo; los habitantes de Deir el-Medina le dedicaron capillas privadas. Probablemente se excavó una tumba para ellla en Dra Abu el-Naga. En el "escondrijo" de Deir el-Bahari se encontró su sarcófago, de gran tamaño; contenía la momia de una mujer de avanzada edad. Casi todos los testimonios de la existencia de la reina, de su actividad y del culto a ella dedicado están agrupados en torno a la orilla occidental de Tebas.

AMENEMHAT I. Fundó la XII dinastía tras haber sido visir durante unos años, en el reinado de Montuhotep Nebtawire. Restableció las fronteras del país, especialmente por el este del Delta, así como la autoridad de la corona. Desarrolló el culto de Amón, a quien equiparó al dios solar Re en la forma de Amón-Re. Itet-Tauy, cerca de el-Lisht, al sur de Menfis, se convirtió en la nueva capital, mientras Tebas mantenía y extendía su influencia religiosa. Tras la confusión del Primer Periodo Intermedio se reorganizaron los nomos del país, lo que dio un poder más efectivo a los príncipes de las provincias. Parece que nombró corregente a su hijo, Sesostris I. Construyó su pirámide en el-Lisht, para lo que reutilizó numerosos bloques del templo funerario de Keops. Sus estatuas se alzaban no lejos de Menfis y de Mendes, pero los reyes hicsos las trasladaron a la región de Tanis. Fue asesinado cuando su hijo estaba ausente, en una campaña en Libia.

AMENEMHAT II. Tercer rey de la XII dinastía; hasta el 1926 a. C. compartió la regencia con su padre, Sesostris I, y después, a partir del 1897 a. C., con su hijo Sesostris II. Durante su reinado floreció el comercio con Oriente Próximo y con el Punt. Los depósitos de cimentación hallados en el templo de Tod contenían objetos fabricados en Creta y en Mesopotamia; y en Siria se encontró una esfinge que había pertenecido a su hija. Los restos de un templo en Hermópolis llevan su nombre. Se le han atribuido dos grandes esfinges, que se encuentran en El Cairo y en el Louvre. Su pirámide se erigió en Dahshur.

AMENEMHAT III. Sexto rey de la XII dinastía. En la última parte de su reinado gobernó con su hijo Amenemhat IV. Extendió las fronteras de Nubia y construyó un templo en la fortaleza de Kuban (actualmente bajo las aguas del lago Nasser). Ordenó la región del Fayum y construyó pirámides en Dahshur y Hawara (su templo funerario se conocería más adelante como el "Laberinto"). Numerosas piezas dan testimonio del alto nivel artístico que alcanzó la estatuaria real en su reinado, como por ejemplo las esfinges encontradas en Tanis y los portadores de ofrendas con peces. Dos de sus colosos se alzaban en Biahmu, en el Fayum. En la época romana se le veneró en esa región como a una divinidad protectora local. En cambio, los monumentos privados de este periodo son de menos calidad: se observan alteraciones del estilo de los artesanos que estaan al servicio de los subalternos del soberano.

AMENEMHAT IV. Séptimo rey de la XII dinastía, empezó a gobernar con su padre, Amenemhat III. Conservó las fronteras del país, amplió el templo de Hator en el Sinaí y terminó un templo empezado por su padre en Medinet Maadi, en los límites del Fayum. Una de sus esfinges se encontró cerca de Alejandría, y otra en Beirut. Fue enterrado probablemente en una pirámide en Masghuna.

AMENOFIS I. Segundo rey de la XVIII dinastía. Al parecer, en su reinado se envió una expedición militar a Nubia y se instaló un virrey en la región. Promovió obras constructivas en Karnak y erigió una capilla de calcita que se ha encontrado intacta dentro de monumentos posteriores. Hay otros monumentos suyos en Tebas oeste, el-Kab, Abidos, Kom Ombo, Elefantina, Shatt el-Rigal y Gebel el-Silsile. Sus efigies, en su mayoría póstumas, le muestran con más frecuencia deificado que en forma de ser humano. Aún no se ha localizado con certeza su tumba, que se supone que se halla en Dra Abu el-Naga. En cambio, su momia se reenterró en el "escondrijo" de Deir el-Bahari. Asociado a su madre, Ahmes-Nefertari, sería venerado en múltiples manifestaciones como protector de la necrópolis tebana, en particular en la comunidad de obreros de Deir el-Medina. A una de sus estatuas se la consultaba como a un oráculo.

AMENOFIS II. Séptimo rey de la XVIII dinastía. Hijo de Tutmés III. Combatió en Asia en los años 3, 7 y 9 de su reinado, y es célebre por sus proezas atléticas. Amplió de manera considerable los templos de Karnak; su actividad constructiva llegó a las regiones vecinas como Medamud, Tod y Arment, e intervino también en los templos de Amada, Kalabsha y otros lugares. Entre su estatuaria más importante figura la imagen de culto de Hathor que procede del santuario de Deir el-Bahari. Su tumba, en el Valle de los Reyes, tiene una decoración suntuosa con escenas del Libro del Mundo Subterráneo y pilares con imágenes del rey y de dioses en dibujos de línea; es en esta tumba donde se descubrió su momia. De su reinado datan numerosas esculturas, así como, en Tebas, gran cantidad de tumbas privadas con decoración.

AMENOFIS III. Hijo de Tutmés IV. Su esposa principal se llamaba Teye, pero selló también alianzas políticas casándose con princesas asiáticas, lo que le permitió evitar graves enfrentamientos militares con sus vecinos. Las fiestas sed del jubileo real, celebradas sucesivamente en los años 30, 34 y 37 de su reinado, fueron sin duda de gran importancia, como revelan los monumentos de sus subordinados. En todo Egipto y en Nubia promovió actividades constructivas a una escala sin precedentes: el templo de Luxor; su propio templo funerario en la orilla oeste de Tebas, cuya existencia recuerdan hoy los colosos de Memnón; el pilono III del templo de Amón en Karnak; monumentos en Heliópolis, Hermópolis, Abidos y el-Kab, y en Nubia los templos de Elefentina, Wadi es-Sebwa, Aniba, Kawa, Sesebi, Soleb y Sedeinga, donde fue divinizado en vida. Hay que mencionar también el palacio real de Malgata en Tebas oeste, los primeros trabajos del Serapeum de Menfis y otras construcciones en el Delta. Los talleres de escultura produjeron grandes cantidades de estatuas, entre ellas aproximadamente seiscientas efigies de Sekhmet, del templo de Mut al sur de Karnak. Su tumba está situada en un valle desierto, apartada del Valle de los Reyes. Se descubrió en muy mal estado de conservación.

AMENOFIS IV (Akhenatón). Hijo de Amenofis III y de Teye; la Gran Esposa Real era Nefertiti. Hacia el año 2 ó 3 de su reinado empezó a conceder gran importancia al culto de Re-Horakhty bajo la forma de Atón, el disco solar. En el año 5 cambió su nombre por el de Akhenatón y fundó una nueva capital, Akhetatón, en una zona virgen situada en el-Amarna. En su reinado afluyeron a la corte numerosos extranjeros, que se introdujeron en la familia real y entre los funcionarios y otros empleados. Aunque no parece que tuviera encuentros hostiles con los asiáticos, estuvo siempre rodeado de militares. Para honrar a Atón, el rey estableció un ambicioso programa constructivo, primero en Karnak y después en el-Amarna y en otras regiones. Los muros se cubrieron de relieves en el estilo característico de su reinado, que se han conservado en gran cantidad. De los talleres de escultura de el-Amarna salieron estatuas y modelos de gran diversidad, que representan los asuntos de la realeza. En Tebas decoraron sus tumbas algunos dignatarios del rey, y después la necrópolis principal se desplazó a el-Amarna, donde el estilo y los temas se inspiraron en el universo real. La tumba personal del faraón, decorada con relieves, se halla en un valle alejado, al este de el-Amarna. Su memoria fue violentamente atacada por sus sucesores, que infigieron graves daños a sus monumentos. Incluso se borró su nombre de la lista oficial de los soberanos.

CLEOPATRA VII. Hija de Ptolomeo XII y había nacido en el 69 a. C. Reinó desde el 51 a. C. con su hermano y esposo Ptolomeo XIII hasta que éste se ahogó en el 47 a. C., cuando ella estaba esperando el hijo de César, Ptolomeo XV Cesarión. En el 34 a. C. fue proclamada reina por Marco Antonio, que le había cedido partes importantes del Imperio. Los partidarios de Octavio desencadenaron una guerra que condujo a la batalla de Actium, el 1 de agosto del 30 a. C. La reina se suicidó el 12 de agosto de ese mismo año.

ESCORPIÓN. Nombre por el que se conoce a un soberano inmediatamente anterior a la I dinastía (hacia el 3000 a. C.).

HAPUSENEB. Gran sacerdote de Amón en el reinado de Hatshepsut. Propietario de la tumba tebana nº 67, en la que está pintada una tala de árboles en el Punt. En su calidad de jefe de las obras, dirigió la excavación de la tumba de la reina en el Valle de los Reyes y tuvo a su cargo diversas construcciones en el templo de Karnak.

HATSHEPSUT. Reina que ostentó el poder en la XVIII dinastía, hija de Tutmés I y hermanastra y esposa de Tutmés II. Su sobrino e hijastro era Tutmés III, con el que fue corregente durante quince años. Se la conoce sobre todo por los notables monumentos que construyó en honor de Amón en Karnak, Luxor, Medinet Habu y Beni Hasán, y sobre todo en Deir el-Bahari, donde tenía su templo funerario. En él contó en textos e imágenes su nacimiento divino, el transporte de dos obeliscos desde las canteras de Asuán hasta Karnak y una expedición al Punt en busca de incienso y otros productos exóticos. Su memoria fue ocultada por Tutmés III, que hizo destruir su imagen para sustituirla por la suya propia. Sin embargo, han sobrevivido numerosas estatuas con la efigie de la reina, a veces con apariencia masculina, que son prueba del excepcional talento de los artesanos de su reinado. Muchos dignatarios de su época, entre otros su arquitecto y el preceptor de su hija, Senmut, se excavaron y decoraron sus tumbas en Tebas. La tumba personal de la reina se encontraba en el Valle de los Reyes.

HOREMHEB. Primer rey de la XIX dinastía. Al principio fue general de los ejércitos de Tutankhamón y Ay. Después del episodio de Amarna, prosiguió la reconstrucción del país, y se le deben importantes adiciones al templo de Amón en Karnak (pilonos II, IX y X), capillas rupestres en Gebel el-Silsile y en Nubia, y diversas obras en Menfis. Cuando aún era un alto funcionario se hizo construir una gran tumba en la necrópolis de Menfis, a la que siguió, como era habitual, otra tan importante como la anterior en el Valle de los Reyes. Se conservan varias estatuas con su efigie, pero también usurpó monumentos de sus predecesores. Los relieves que decoraban los muros de su tumba menfita están hoy en los museos de Berlín, Bolonia, El Cairo, Florencia, Leiden, Londes, Nueva York, París, San Petersburgo y Viena. Los más conocidos son los que contienen numerosas escenas de prisioneros extranjeros.

KEFRÉN. Cuarto rey de la IV dinastía. Hijo de Keops y constructor de la segunda pirámide, el templo funerario y la esfinge de Giza. Tiene varias estatuas de desigual calidad, entre las que destaca una efigie en granito en la que aparece protegido por un halcón real.

KEOPS. Segundo rey de la IV dinastía. Sabemos poco del reinado de este faraón y de sus empresas constructivas, salvo que mandó erigir el más grande de todos los monumentos: la gran pirámide de Giza. Una inscripción sobre roca en el Sinaí le presenta como protector de las minas de la región. Se le menciona asimismo en una inscripción que se halla en las canteras de diorita próximas a Abu Simbel. La única imagen suya que se conserva es una figurita de marfil. Su memoria se mantuvo en la época faraónica a través de su cultor funerario y de la literatura popular, y después, en la época romana, gracias a las historias de Herodoto.

KHETY I. Rey de la IX dinastía. Fue gobernador del vigésimo nomo del Alto Egipto, con capital en Heracleópolis (la Heneneswe egipcia y la actual Ihnasya el-Medina), accediendo al trono en el periodo de anarquía que sobrevino en Egipto tras el final del Imperio Antiguo. En este proceso puso las bases de las dinastías IX y X, que se asocian con Heracleópolis. Khety adoptó el nombre de Meryibre e impuso su gobierno, y un cierto grado de orden, sobre los nomarcas que habían alcanzado prácticamente un status independiente en los últimos años del Imperio Antiguo. Quizás debido a su influencia, en tiempos posteriores se ultrajó su memoria y fue estigmatizado como cruel y depravado. Sin embargo, parece haber sido reconocido como rey de la mayor parte de Egipto, y los reyes de su estirpe se consideraron los legítimos sucesores de los gobernantes de la VI dinastía. Según Manetón, Khety se volvió loco y fue muerto por un cocodrilo.

KHETY III. Rey de la X dinastía que disfrutó de un largo reinado en una época de inestabilidad y descontento en Egipto. Parece haber pactado con los asiáticos que se estaban infiltrando en el Delta y estableció nuevos asentamientos egipcios en el noroeste del país. El sur seguía inestable y, junto a su aliado Tefibi, Khety asoló la ciudad de Tinis permitiendo (equivocadamente, como él mismo admite) que sus tropas saquearan las tumbas de los antepasados. Se le atribuye la autoría de las instrucciones a su hijo y sucesor Merikare, una de las obras literarias más encomiables y reproducidas del periodo heracleopolitano.

MEKETATÓN. Segunda hija de Akhenatón y Nefertiti. Suele estar representada en los monumentos de Karnak y de el-Amarna. En la tumba de su padre aparece en un lecho mortuorio, lo que ha hecho suponer que muriera al nacer.

MERENPTAH. Cuarto rey de la XIX dinastía, decimotercer hijo de Ramsés II. Envió expediciones militares contra las ciudades de Israel y, en el quinto año de su reinado rechazó un ataque de los libios. Construyó un palacio en Menfis, así como un templo dedicado a Ptah y su propio templo funerario. Acabó los edificios que había empezado su padre en Hermópolis y se hizo excavar una tumba en el Valle de los Reyes. Su templo funerario se construyó con sillares procedentes del de Amenofis III, detrás de los colosos de Memnón. De su reinado datan también una capilla en es-Siriya y otra, rupestre, en Gebel el-Silsile. En la época ptolemaica se le seguía venerando en Menfis.

NEFERTITI. Gran Esposa Real de Amenofis IV-Akhenatón. Desconocemos su origen, pero es posible que fuera una princesa de ascendencia extranjera. Se la representó a lo largo de todo el periodo amárnico. Poseía desde el principio su propio monumento entre las capillas de Atón en Karnak; casi siempre aparece de igual a igual con su esposo. Abandonó los atributos convencionales de las reinas para acabar adoptando la doble cartela y la corona azul de los reyes. Dio a luz seis hijos durante los nueve primeros años del reinado de su esposo. Parece que sobrevivió al rey y gozó de una cierta influencia durante una buena parte del reinado de su hijastro Tutankhamón. No sabemos dónde fue enterrada, pero al parecer se tomaron medidas para disponer el lugar de su enterramiento en la tumba de Akhenatón en el-Amarna.

PTOLOMEO I (Soter I). Soberano de Egipto, hijo de Lagos (de donde procede el nombre de "lágidas" que también se da a los Ptolomeos. Casado con Berenice I. A la muerte de Alejandro en el 323 se convirtió en sátrapa de Egipto, y después en rey en el 304. Hizo restaurar los templos de Naucratis, Hermópolis y Coptos, así como los de otras ciudades.

PTOLOMEO II (Filadelfo). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo I y casado con su influyente hermana Arsinoe II, que tenía su propio culto en el Fayum y en Menfis. Construyó y erigió estelas en varias regiones del país.

PTOLOMEO III (Evergetes I). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo II y casado con Berenice II. En el 237 inició la construcción del templo de Edfú, e hizo aportaciones a templos situados desde Asuán hasta el Delta.

PTOLOMEO IV (Filopátor). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo III y casado con su hermana Arsinoe III. Hizo erigir una estela en Arment y construyó en Qao el-Kebir, Asuán, Dakka, Deir el-Medina y Menfis.

PTOLOMEO V (Epifanio). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo IV y corregente con él. Casado con Cleopatra I. Construyó en Karnak, Philae, Kalabsha e Hibis.

PTOLOMEO VI (Filométor). Soberano de Egipto. HIjo de Ptolomeo V y casado con su hermana Cleopatra II. Su reinado fue interrumpido por su hermano (el futuro Ptolomeo VIII), que le obligó a marchar a Roma, y más tarde fue corregente con él. Destacó por la construcción de monumentos en varios lugares del Alto Egipto.

PTOLOMEO VIII (Evergetes II). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo V. Casado con Cleopatra II, que era viuda de su hermano. Dejó su firma en numerosos monumentos del Alto Egipto.

PTOLOMEO IX (Soter II). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo VIII. Corregente con su madre, Cleopatra III. Construyó en el Alto Egipto y en el oasis de Kharga.

PTOLOMEO X (Alejandro I). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo VIII y casado con Cleopatra-Berenice III. Hizo aportaciones a los monumentos del oasis de Kharga, y en Dendera, el-Kab y Arment.

PTOLOMEO XII (Neos Dionisos, Auletes). Soberano de Egipto. Hijo de Ptolomeo IX y casado con Cleopatra V. Construyó en el Alto Egipto y acabó en el 57 el templo de Edfú.

PUYEMRE. Segundo profeta de Amón en el reinado de Tutmosis III. Propietario de la tumba tebana nº 39, con relieves que muestran muy diversas escenas de la vida terrenal y del más allá, como entre otras la llegada de tributos extranjeros, la inspección de talleres y la fabricación de papiros.

RAMOSE. Visir en el reinado de Amenofis III. Propietario de la tumba tebana nº 55, famosa por su decoración en dos estilos contrastados: por una parte la pintura clásica y los relieves de Amenofis III y por otra el innovador estilo "amárnico" de Amenofis IV.

RAMSÉS I. Primer rey de la XIX dinastía, al parecer de cuna no real; tras una carrera militar llegó a visir en el reinado de Horemheb. Dedicó un templo a Amón-Min en Buhen, Nubia, e hizo erigir una estela que lo conmemorara. Se le menciona en los templos de Karnak, donde probablemente intervino en la construcción del pilono II, así como en otros templos. Su tumba, decorada, se halla en el Valle de los Reyes, pero su culto se perpetuó en Gurna, en una cámara del templo funerario de su hijo Seti I.

RAMSÉS II. Tercer rey de la XIX dinastía. Al comienzo de su largo reinado libró varias batallas con sus vecinos asiáticos, en particular los hititas y los asirios. Tras terminar el templo de su padre Seti I en Abydos inició el suyo propio. Acabó también las construcciones de su padre en Karnak, sobre todo la sala hipóstila, y el templo funerario de Gurna. en la mayoría de los grandes centros históricos hay huellas de su actividad, sobre todo en Nubia (Abu Simbel, Beit el-Wali, Gerf Hussein, Wadi es-Sebwa, Derr), donde se hizo representar divinizado. En el Delta, amplió Pi-Ramsés, la capital que fundara su padre. En Hermópolis construyó un templo, para lo que reutilizó especialmente materiales procedentes de el-Amarna. Se conservan innumerables estatuas suyas, en especial colosos, aunque algunas de ellas las usurpó a sus predecesores, sobre todo a Amenofis III. Su tumba se encuentra en el Valle de los Reyes, y su templo funerario se conoce hoy por el nombre de Rameseum.

RAMSÉS III. Segundo rey de la XX dinastía. Combatió en dos ocasiones contra los libios, y también contra los "Pueblos del Mar". Su gigantesco templo funerario, conocido como Medinet Habu, se terminó en menos de doce años; añadió un "templo-descansadero" al templo de Amón en Karnak, y dejó su huella en varios templos más de todo Egipto; a ello hay que sumar sus donaciones de importantes tierras y de personal. No obstante, se perciben problemas económicos y políticos en el país en los informes relativos a una huelga entre los obreros de Deir el-Medina por no pagárseles el salario; dentro del mismo palacio el rey sufrió un atentado. Fue enterrado en una gran tumba, decorada, en el Valle de los Reyes.

RAMSÉS IV. Tercer rey de la XX dinastía, hijo de Ramsés III. Dejó su nombre en numerosos templos. No emprendió proyectos constructivos de gran envergadura salvo su propia tumba del Valle de los Reyes, ricamente decorada, y su templo funerario (hoy en ruinas).

RAMSÉS VI. Quinto rey de la XX dinastía, probablemente hijo de Ramsés III. También él añadió su nombre al de sus ancestros y se hizo cargo de la tumba inacabada de Ramsés V, cuyo interior decoró.

RAMSÉS VII. Sexto rey de la XX dinastía, probablemente hijo de Ramsés VI. Son pocos los monumentos que datan de su reinado aparte de la tumba que se hizo construir en el Valle de los Reyes.

RAMSÉS IX. Rey de fines de la XX dinastía. Propietario de una tumba notable en el Valle de los Reyes, dejó entre otras cosas elementos decorativos en Karnak.

TUTANKHAMÓN. Rey de finales de la XVIII dinastía. Era probablemente uno de los hijos de Amenofis IV. Su celebridad se debe principalmente a que restableció el culto a Amón tras el episodio de el-Amarna, y también al descubrimiento de su tumba, que ha llegado intacta hasta nosotros. Decoró los muros situados detrás de la columnata del templo de Luxor e hizo aportaciones a los templos de Karnak.

TUTMOSIS. Escultor y jefe de los artesanos en la corte de Amenofis IV en el-Amarna. En el taller que lleva su nombre se encontró la famosa cabeza de Nefertiti, junto a muchos otros modelos y máscaras.

TUTMOSIS I. Tercer rey de la XVIII dinastía, hijo de Amenofis I. Combatió con éxito desde la cuarta catarata por el sur hasta el Éufrates por el norte. Empezó a ampliar el templo de Amón en Karnak, construyendo una sala hipóstila y los pilonos IV y V y erigiendo obeliscos. Dejó su nombre en diversos lugares de Egipto y Nubia. En Deir el-Medina fundó el poblado de obreros y fue el primer rey que instaló su tumba en el Valle de los Reyes. Su momia apareció en el "escondrijo" de Deir el-Bahari.

TUTMOSIS II. Cuarto rey de la XVIII dinastía, hijo de Tutmosis I y casado con Hatshepsut. Es célebre por haber aplastado una rebelión en Nubia. Se conocen pocos monumentos suyos. Tenía una tumba anepígrafa en el Valle de los Reyes, y su momia se encontró en el "escondrijo" de Deir el-Bahari.

TUTMOSIS III. Quinto rey de la XVIII dinastía, hijo de Tutmosis III. Aunque los comienzos de su reinado están eclipsados por la reina Hatshepsut, llegó a ser después uno de los grandes conquistadores de la historia egipcia: combatió en Siria, en Palestina, en el reino de Mitanni, más allá del Éufrates y en Nubia. Erigió enormes monumentos dedicados a Amón, en particular en Karnak el llamado Palacio del Festival en la parte oriental, así como en otros lugares: Arment, Medamud, Esna, Dendera o Kom Ombo. Tenía una espléndida tumba decorada en el Valle de los Reyes. Los restos de su templo funerario están dispersos.

TUTMOSIS IV. Octavo rey de la XVIII dinastía, hijo de Amenofis II. Restauró la región que se encuentra en torno a la esfinge de Giza. Se encuentra en el origen de numerosas edificaciones en Abydos, Dendera, Medamud, Amada y Gebel Barkal. Fue enterrado en el Valle de los Reyes. Su momia apareció en la tumba de su padre.

USERHAT, llamado Neberhabef. Gran sacerdote del ka real de Tutmosis I en el reinado de Seti I. Propietario de la tumba tebana nº 51, que cuenta con magníficas pinturas, en particular la escena en que él y su madre se refrescan a la sombra de una diosa-árbol.

USERHAT. Escriba real en el reinado de Amenofis II. Propietario de la tumba tebana nº 56, con decoración pintada que presenta entre otras una detallada escena cinegética.

YUYA. "Padre Divino", padre de la reina Teye. Su tumba y de su esposa Tuya se excavó en el Valle de los Reyes. La cámara funeraria se encontró intacta.

ZOSER. Segundo rey de la III dinastía. En su reinado se multiplicaron los monumentos de piedra, como el conjunto de la pirámide escalonada de Saqqara, realizado por su arquitecto Imhotep. La reputación del rey perduró hasta la época ptolemaica, cuando se grabó una estela en la isla de Sehel que describe el fin de una hambruna de siete años que habría tenido lugar en su reinado.

Extraído de Historiarte.net

FUENTES: "El arte egipcio", de Lise Manniche. Alianza Editorial, 1997. "Quién es quién en el Antiguo Egipto", de Michael Rice. Editorial Acento, 2002.
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

gracias x este linda pagina me re sirvio para la escuela los copie todos a mano como 5 horas estuve pero muy bueno : )

Anónimo dijo...

Muchas gracias. Me sirvio de mucho

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